Te quiero…

Te quiero, porque hay tanto de ti en mí, que me olvido de ser yo para ser tú. Por decir en cada momento, justo lo que me hará sonreír. Que no es tan fácil.

Te quiero, por quedarte cuando todos se han ido… Por quedarte justo conmigo, por sostener las piedrecillas de este camino, con confesiones y descuidos…

Por no juzgarme, tender tu mano, por abrazarme siempre en vano. Por contarme estrellas en las noches en que , simplemente, no hay estrellas. Por eso te quiero.

Porque hay tanto de mí en ti, que me olvido de verme, para verte. Y mi espejo, es tu reflejo, y yo me pierdo… Te quiero, por comprender que no te quiera. Que no te quiera. Por eso, te quiero.